Ayuno intermitente

¿Para qué sirve el ayuno intermitente? Ciencia, mitos y verdades al desnudo

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¿Para qué sirve el ayuno intermitente realmente? Esta pregunta me obsesionaba mientras veía cómo esta estrategia nutricional, también conocida como «intermittent fasting», ganaba popularidad explosivamente. Muchos aseguran que es la clave para perder peso, pero descubrí que hay mucho más detrás de este enfoque.

En realidad, el ayuno intermitente va más allá de simplemente adelgazar. Los beneficios del ayuno son impresionantes y científicamente respaldados. Por un lado, mejora la sensibilidad a la insulina de manera notable; por otro, promueve la autofagia celular, ese fascinante proceso de «limpieza» interno que nuestro cuerpo realiza. Además, existe una relación interesante entre el ayuno y la longevidad que la ciencia está apenas comenzando a entender completamente.

En este artículo, desnudaré todos los mitos y verdades sobre el ayuno intermitente. Analizaré qué dice realmente la ciencia, qué beneficios están comprobados y cuáles son simples exageraciones. También te mostraré los diferentes métodos para practicarlo y, lo más importante, si realmente podría funcionar para ti como un factor clave para alcanzar tus objetivos de salud.

¿Qué es el ayuno intermitente y cómo funciona?

El ayuno intermitente no se trata simplemente de saltarse comidas. En esencia, representa un patrón de alimentación estructurado que alterna períodos de ingesta de alimentos con períodos de ayuno, siguiendo un horario específico y repetitivo. A diferencia de otras aproximaciones nutricionales, no se centra en qué alimentos consumir, sino en cuándo hacerlo.

Definición y principios básicos

El ayuno intermitente se define como la abstinencia voluntaria de alimentos durante períodos específicos y recurrentes [1]. Este modelo puede implementarse de diversas maneras, adaptándose a diferentes estilos de vida y objetivos personales. Entre las variantes más comunes encontramos:

  • Ayuno 16/8: Consiste en ayunar 16 horas y concentrar la alimentación en una ventana de 8 horas. Para muchos resulta sencillo al incluir las horas de sueño en el período de ayuno [1].
  • Dieta 5:2: Implica comer normalmente durante cinco días y reducir significativamente la ingesta calórica (500-600 calorías) durante dos días no consecutivos [1].
  • Ayuno de días alternos: Como su nombre indica, alterna días de alimentación normal con días de ayuno completo o con ingesta calórica muy reducida [1].
  • Eat-Stop-Eat: Supone un ayuno completo durante 24 horas, una o dos veces por semana [1].

El principio fundamental es sencillo: cuando no comemos, nuestro cuerpo cambia su funcionamiento metabólico, centrándose en la reparación celular y utilizando de manera más eficiente las reservas de energía almacenadas [1].

Diferencia entre dieta y estrategia nutricional

Es fundamental entender que el ayuno intermitente no es una «dieta» en el sentido tradicional, sino una estrategia nutricional. Mientras que las dietas convencionales se centran en qué alimentos consumir o evitar, el ayuno intermitente se enfoca en cuándo comer [2].

Por otro lado, las dietas tradicionales suelen implicar restricciones calóricas constantes durante todo el día, mientras que el ayuno permite mayor flexibilidad en las ventanas de alimentación [3]. Sin embargo, esto no significa que durante los períodos de ingesta se pueda comer en exceso. De hecho, para obtener resultados óptimos, el ayuno debe integrarse dentro de un patrón de alimentación saludable y equilibrado [4].

A diferencia de las restricciones calóricas continuas, el ayuno intermitente ofrece beneficios metabólicos adicionales que van más allá de la simple pérdida de grasa [2]. Además, muchas personas encuentran que es más sostenible a largo plazo, ya que permite períodos de alimentación sin restricciones excesivas.

Qué sucede en el cuerpo durante el ayuno

Durante el ayuno, nuestro organismo experimenta importantes cambios metabólicos. En primer lugar, los niveles de insulina disminuyen significativamente, lo que facilita la utilización de la grasa corporal como fuente de energía [5].

Después de aproximadamente 12 horas de ayuno, se agotan las reservas de glucógeno hepático y el cuerpo comienza a buscar fuentes alternativas de energía [6]. Entra entonces en un estado de cetosis, caracterizado por un aumento en la producción de cuerpos cetónicos a partir de la grasa corporal [7].

Estos cuerpos cetónicos no solo funcionan como combustible energético, sino que también tienen efectos neuroprotectores y antiinflamatorios [8]. De hecho, a nivel molecular, el ayuno modula la expresión de genes asociados con la autofagia, ese proceso vital de «limpieza» y reciclaje celular [8].

Adicionalmente, se observan cambios significativos en diversas hormonas, incluyendo un aumento en la hormona del crecimiento humano (HCH), que facilita la quema de grasa y el desarrollo muscular [5]. El metabolismo se adapta para maximizar la lipolisis (descomposición de grasas), lo que puede contribuir a la reducción de los niveles de LDL-colesterol y al aumento del HDL-colesterol [7].

En definitiva, el ayuno intermitente representa mucho más que una simple estrategia para perder peso; constituye una aproximación que puede generar profundos cambios metabólicos con potenciales beneficios para la salud.

Tipos de ayuno intermitente más comunes

Existen diversos modelos de ayuno intermitente, cada uno con sus propias características y beneficios específicos. A continuación, exploraré las variantes más populares y cómo implementarlas correctamente.

Ayuno 16/8

Este método, también conocido como Leangains, se ha convertido en el formato más popularizado del ayuno intermitente. Consiste en ayunar durante 16 horas diarias y concentrar la alimentación en una ventana de 8 horas. Tradicionalmente, los hombres ayunan durante 16 horas y las mujeres durante 14 horas [8].

La implementación más común implica terminar de cenar a las 8:00 p.m. y no volver a comer hasta el mediodía del día siguiente, saltándose efectivamente el desayuno. Sin embargo, también es posible adelantar la cena (alrededor de las 7:00 p.m.) y realizar un desayuno tardío al día siguiente [9].

Un estudio realizado en ratones descubrió que limitar la ventana de alimentación a 8 horas los protegía de la obesidad, inflamación, diabetes y enfermedades hepáticas, incluso cuando consumían la misma cantidad total de calorías que aquellos que comían en cualquier momento [8].

Ayuno 5:2

Conocido también como «la dieta rápida», este enfoque consiste en comer normalmente durante cinco días a la semana y reducir drásticamente la ingesta calórica durante los dos días restantes. Durante los días de restricción, los hombres suelen consumir aproximadamente 600 calorías y las mujeres 500 [8] [10].

Una recomendación importante es separar los días de ayuno en la semana (por ejemplo, lunes y jueves) para evitar periodos consecutivos de baja ingesta calórica [10]. Aunque no es necesario contar calorías durante los cinco días de alimentación normal, es fundamental mantener una dieta saludable para maximizar los resultados [10].

Las investigaciones muestran que este tipo de ayuno puede ser tan efectivo como una dieta baja en calorías. Un estudio con 107 mujeres con sobrepeso u obesidad encontró que tanto la restricción calórica dos veces por semana como la restricción continua conducían a una pérdida de peso similar [8].

Ayuno de 24 horas

Este método, también conocido como Eat-Stop-Eat (comer-parar-comer), implica no ingerir alimentos durante un día completo, una o dos veces por semana [8]. Muchas personas ayunan de desayuno a desayuno o de almuerzo a almuerzo, permitiéndose beber agua, té y otras infusiones sin calorías durante el período de ayuno [8].

Una ventaja de este enfoque es que reduce la ingesta total de calorías sin limitar específicamente qué alimentos se pueden consumir. No obstante, puede resultar desafiante para principiantes y provocar fatiga, dolor de cabeza o irritabilidad, aunque estos efectos suelen disminuir con el tiempo [8].

Para facilitar la adaptación, es recomendable comenzar con ayunos de 12 o 16 horas antes de intentar un ayuno completo de 24 horas [8]. Este tipo de ayuno se puede practicar una vez a la semana como costumbre higiénica [11].

Ayuno de días alternos

Como su nombre indica, este método implica ayunar cada dos días [8]. Existen diferentes variantes: algunas personas evitan por completo los alimentos sólidos en los días de ayuno, mientras que otras consumen hasta 500 calorías [8].

Por otro lado, en los días sin restricciones, las personas suelen comer tanto como desean. Un estudio reportó que este tipo de ayuno es efectivo tanto para la pérdida de grasa como para la salud del corazón. Los investigadores encontraron que 32 participantes perdieron un promedio de 5.2 kilogramos durante un período de 12 semanas [8].

Además, el ayuno en días alternos ha demostrado mayores beneficios en comparación con la restricción calórica y otros enfoques de ayuno intermitente, mostrando una reducción del peso corporal superior en 1.29 kg frente a la restricción energética continua [12].

Ayuno de 12 horas

Este es posiblemente el método más accesible y recomendable para principiantes, ya que el período de ayuno es relativamente corto y gran parte ocurre durante el sueño [8]. La persona puede consumir la misma cantidad de calorías cada día, simplemente ajustando los horarios de las comidas [8].

La forma más sencilla de implementarlo es incluir las horas de sueño en la ventana de ayuno. Por ejemplo, finalizar la cena antes de las 7:00 p.m. y no desayunar hasta las 7:00 a.m. del día siguiente [8].

Algunos investigadores sugieren que ayunar entre 10 y 16 horas puede hacer que el cuerpo convierta sus reservas de grasa en energía, liberando cetonas en el torrente sanguíneo, lo que potencialmente estimula la pérdida de grasa [8]. Este modelo es particularmente útil para mejorar la sensibilidad a la insulina y favorecer la digestión [13].

Beneficios comprobados por la ciencia

La ciencia ha puesto su lupa sobre el ayuno intermitente, revelando una serie de beneficios que van mucho más allá de la simple pérdida de peso. Las investigaciones científicas recientes ofrecen evidencia sólida sobre cómo esta estrategia nutricional impacta positivamente nuestro metabolismo y salud general.

Reducción de la glucosa y mejora de la sensibilidad a la insulina

Los estudios demuestran que después de un período de ayuno, la sensibilidad a la insulina aumenta mientras que los niveles de insulina disminuyen [1]. En personas con prediabetes, el ayuno intermitente redujo la glucosa en ayunas entre un 3% y un 6% en períodos de 8 a 12 semanas [14]. De hecho, esta práctica ha mostrado una mejora significativa en los niveles de hemoglobina A1c, marcador clave para evaluar el control de la diabetes a largo plazo [15]. Un pequeño estudio en China incluso reportó que el ayuno intermitente logró revertir la diabetes tipo 2 en algunos participantes, permitiendo que la mitad de ellos abandonara su terapia con insulina [16].

Pérdida de peso y grasa visceral

La evidencia científica confirma que el ayuno intermitente promueve una pérdida de peso entre el 3% y el 8% durante períodos de 3 a 24 semanas [17]. Además, muchos participantes experimentaron una reducción del 4% al 7% en la circunferencia de la cintura, indicando pérdida específica de grasa en la cavidad abdominal [14]. Un estudio reciente mostró que personas que practicaron alguna modalidad de ayuno lograron perder entre 3 y 4 kg en comparación con quienes seguían solo un tratamiento nutricional habitual [18].

Reducción de inflamación y estrés oxidativo

El ayuno intermitente disminuye notablemente los marcadores inflamatorios como el TNF-alfa y los indicadores de estrés oxidativo como el 8-isoprostano [4]. En un estudio con pacientes asmáticos con obesidad, ocho semanas de ayuno en días alternos redujeron significativamente estos biomarcadores inflamatorios [4]. Esta reducción de la inflamación sistémica podría explicar parte de sus beneficios en enfermedades comunes [2].

Mejora de la salud cardiovascular

La evidencia científica señala mejoras significativas en varios parámetros cardiovasculares:

  • Reducción de la presión arterial sistólica y diastólica [1]
  • Disminución del colesterol total y LDL [1]
  • Mejora en los niveles de triglicéridos [19]
  • Aumento del colesterol HDL (bueno) [4]

En un ensayo aleatorio con 1,422 personas seguidas durante un año, los participantes experimentaron una reducción considerable de la presión arterial [1]. Estos resultados sugieren que el ayuno intermitente podría reducir el riesgo de ataques al corazón y otras enfermedades cardiovasculares.

Estimulación de la autofagia celular

Quizás uno de los beneficios más fascinantes del ayuno intermitente es la activación de la autofagia, ese proceso celular de «limpieza interna» que elimina componentes dañados o disfuncionales [3]. Este mecanismo se activa especialmente después de 12-16 horas de ayuno [20]. La autofagia no solo favorece la regeneración celular, sino que también mejora la neuroprotección, potencialmente reduciendo el riesgo de problemas cerebrales como el Alzheimer [21]. Además, este proceso ayuda a prevenir la diabetes tipo 2 al mejorar la sensibilidad a la insulina y reduce el riesgo de diversas enfermedades crónicas, incluyendo trastornos hepáticos y cardiovasculares [20].

Mitos y verdades sobre el ayuno intermitente

Alrededor del ayuno intermitente circulan numerosos mitos y verdades a medias que merecen ser examinados bajo la lente de la evidencia científica. Veamos qué dice realmente la investigación sobre las creencias más comunes.

¿Es mejor que una dieta hipocalórica?

Contrario a lo que muchos piensan, los estudios científicos muestran que tanto el ayuno intermitente como las dietas hipocalóricas tradicionales producen resultados similares en términos de pérdida de peso. Las investigaciones indican una pérdida media de 3-8% de peso corporal en 8-12 semanas con ambos métodos [22]. Un estudio riguroso demostró que la pérdida media a 12 meses fue similar: 8 kg en el grupo de ayuno intermitente y 6.3 kg en el grupo de restricción calórica [23].

No obstante, aunque los resultados son comparables, el ayuno intermitente muestra mayor adherencia durante períodos prolongados [22], convirtiéndolo en un enfoque potencialmente más sostenible para muchas personas.

¿Se pierde masa muscular?

Este es uno de los mitos más persistentes. Sin embargo, los estudios demuestran que las personas pierden la misma cantidad de músculo magro tanto con ayuno intermitente como con otras dietas [6]. De hecho, un estudio encontró que el ayuno intermitente provoca menos pérdida de músculos que los métodos más estandarizados de restricción calórica [7].

Para minimizar cualquier pérdida muscular, es recomendable incorporar entrenamiento de fuerza y asegurar una ingesta adecuada de proteínas durante los períodos de alimentación [6]. Aproximadamente 1.5-2 g/kg/día de proteína es suficiente para mantener la masa muscular [24]. Un desayuno con proteína después del período de ayuno puede ser especialmente beneficioso para la composición corporal.

¿Aumenta el metabolismo?

El ayuno intermitente produce efectos metabólicos complejos. A corto plazo, los ayunos pueden incrementar el ritmo metabólico entre un 3,6 y 14% [7]. Esto ocurre principalmente debido a la liberación de norepinefrina y otros cambios hormonales que favorecen quemar la grasa.

Sin embargo, es importante destacar que ayunos prolongados de más de tres días pueden tener el efecto contrario e inhibir el metabolismo [7]. Por tanto, el beneficio metabólico se obtiene principalmente con protocolos de ayuno intermitente de corta duración.

¿Es peligroso para el cerebro?

Lejos de ser perjudicial, la evidencia científica apunta en dirección contraria. Estudios recientes muestran que el ayuno intermitente mejora significativamente funciones cognitivas como la memoria, la atención sostenida y el control inhibitorio en personas con obesidad [25].

Durante el ayuno, el cerebro recibe cetonas como combustible alternativo a la glucosa, lo que podría proteger a las células nerviosas y estimular la producción del factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF) [26]. Estudios en humanos indican que el ayuno retrasa la aparición de placas y ovillos característicos del Alzheimer [26].

¿Es una solución mágica para adelgazar?

Aunque efectivo, el ayuno intermitente no es una solución milagrosa. Su eficacia para la pérdida de peso depende de generar un déficit calórico total, igual que cualquier otra estrategia nutricional [27]. Si durante los períodos de alimentación se consumen excesivas calorías, no se producirá pérdida de peso [7].

Además, es fundamental acompañarlo de una alimentación equilibrada y actividad física regular. Los mejores resultados se obtienen cuando el ayuno forma parte de un enfoque integral de salud, no como una solución aislada [28].

Riesgos, efectos secundarios y contraindicaciones

A pesar de sus beneficios, el ayuno intermitente no está exento de riesgos. Conocerlos resulta fundamental antes de iniciar cualquier régimen de este tipo, especialmente si padeces alguna condición médica preexistente.

Fatiga, irritabilidad y dolores de cabeza

Durante los primeros días de adaptación al ayuno, es normal experimentar efectos secundarios como dolor de cabeza, irritabilidad, mareos o sensación de fatiga [5]. Estos síntomas suelen aparecer debido al cambio del sustrato energético en el organismo [29]. Además, pueden presentarse problemas de concentración e incluso alteraciones del sueño durante las primeras dos semanas [30].

Por otro lado, quienes practican ayuno intermitente pueden sufrir hipoglucemia (bajo nivel de azúcar en sangre), lo que intensifica síntomas como irritabilidad, ansiedad y falta de concentración [31]. Es importante estar atento a estos síntomas y ajustar el patrón de ayuno si persisten.

Impacto en el ciclo menstrual y salud ósea

Las mujeres deben prestar especial atención al implementar esta estrategia. Los estudios demuestran que períodos prolongados de ayuno pueden alterar la regularidad del ciclo menstrual [32]. En casos extremos, puede desarrollarse amenorrea, caracterizada por la ausencia de menstruación durante tres meses o más [32].

Asimismo, el ayuno prolongado podría afectar la salud ósea. Las mujeres en edad fértil deberían limitar sus fases de ayuno a máximo 12-13 horas y abstenerse durante la menstruación [8]. Es crucial mantener una ingesta adecuada de macronutrientes y micronutrientes durante los períodos de alimentación para apoyar la función hormonal y la salud ósea.

No recomendado para embarazadas, niños o personas con TCA

El ayuno intermitente está absolutamente contraindicado durante el embarazo, ya que aumenta un 35% el riesgo de parto prematuro [33] y puede provocar deterioro cognitivo en el bebé por niveles elevados de cortisol [34]. Tampoco se recomienda para mujeres que están amamantando, ya que podría afectar la producción de leche y la nutrición del bebé.

Igualmente, no se recomienda para niños y adolescentes, pues interfiere con su desarrollo físico y mental [35]. Tampoco es adecuado para personas con trastornos de conducta alimentaria, ya que puede exacerbar patrones alimentarios restrictivos [36].

Importancia de la supervisión médica

Resulta fundamental consultar con un experto en nutrición o médico especialista antes de iniciar cualquier protocolo de ayuno [29]. Esto es particularmente importante para personas con diabetes, enfermedades renales, hepáticas o cardíacas [29]. Sin supervisión, podrían aparecer deficiencias nutricionales, desnutrición o complicarse condiciones preexistentes [37].

Por último, un estudio reciente mostró que quienes practican ayuno intermitente tienen el doble de probabilidad de morir por enfermedad cardíaca que quienes no lo practican [38], lo que refuerza la necesidad de vigilancia médica y un enfoque personalizado.

Conclusión

El ayuno intermitente representa, sin duda, mucho más que una simple moda pasajera para perder peso. A lo largo de este artículo hemos desnudado tanto sus beneficios científicamente respaldados como sus posibles riesgos. Evidentemente, esta estrategia nutricional ofrece ventajas metabólicas significativas: mejora la sensibilidad a la insulina, reduce la inflamación, promueve la autofagia celular y puede contribuir a una mejor salud del corazón.

A pesar de estos prometedores resultados, debemos recordar que el ayuno intermitente no constituye una solución mágica. Su efectividad depende principalmente de generar un déficit calórico total, igual que cualquier otra estrategia para perder grasa. Por tanto, resulta fundamental combinarlo con una alimentación equilibrada y actividad física regular.

La diversidad de protocolos disponibles (16/8, 5:2, 24 horas, días alternos o 12 horas) permite adaptar esta práctica a diferentes estilos de vida y necesidades personales. Durante mi propia experiencia investigando este tema, descubrí que muchas personas encuentran el ayuno intermitente más sostenible a largo plazo que las dietas restrictivas tradicionales.

Así pues, antes de lanzarte a practicar el ayuno intermitente, evalúa cuidadosamente tu situación personal. Recuerda que está contraindicado para embarazadas, niños, adolescentes y personas con trastornos alimentarios. La supervisión médica resulta esencial, especialmente si padeces alguna condición preexistente como diabetes o problemas cardíacos.

El ayuno intermitente puede ser una herramienta valiosa dentro de un enfoque integral de salud, pero nunca debe convertirse en un sustituto del sentido común nutricional. Al final, la clave del éxito radica en encontrar un patrón alimenticio sostenible que se adapte a tu cuerpo y estilo de vida, permitiéndote disfrutar de sus beneficios mientras minimizas sus riesgos.

FAQs

¿Qué es el ayuno intermitente y cómo funciona?

El ayuno intermitente es un patrón alimenticio que alterna períodos de ingesta de alimentos con períodos de ayuno. Funciona cambiando el metabolismo del cuerpo, promoviendo la quema de grasa y activando procesos de reparación celular durante los períodos de ayuno.

¿Cuáles son los tipos más comunes de ayuno intermitente?

Los tipos más comunes incluyen el ayuno 16/8 (16 horas de ayuno, 8 horas de alimentación), el método 5:2 (5 días de alimentación normal, 2 días de ingesta calórica reducida), el ayuno de 24 horas y el ayuno en días alternos.

¿Cuáles son los beneficios comprobados del ayuno intermitente?

Los beneficios científicamente respaldados incluyen mejora en la sensibilidad a la insulina, pérdida de peso y grasa visceral, reducción de la inflamación, mejora de la salud cardiovascular y estimulación de la autofagia celular.

¿El ayuno intermitente causa pérdida de masa muscular?

Contrario a la creencia popular, los estudios muestran que el ayuno intermitente no causa más pérdida de masa muscular que otras dietas. De hecho, algunos estudios sugieren que puede causar menos pérdida muscular que las dietas de restricción calórica tradicionales.

¿Es seguro el ayuno intermitente para todos?

No, el ayuno intermitente no es recomendable para todos. Está contraindicado para embarazadas, niños, adolescentes y personas con trastornos de la conducta alimentaria. Además, las personas con condiciones médicas preexistentes deben consultar a un médico antes de comenzar cualquier régimen de ayuno intermitente.

Referencias

[1] – https://www.medicalnewstoday.com/articles/es/ayuno-intermitente-y-diabetes
[2] – https://secardiologia.es/blog/11239-potenciales-beneficios-del-ayuno-intermitente-mas-alla-de-la-perdida-de-peso
[3] – https://ciencia.unam.mx/leer/1311/autofagia-un-mecanismo-de-reparacion-y-supervivencia-celular
[4] – https://www.cambio16.com/ayuno-intermitente-beneficios-para-la-salud-mas-alla-de-adelgazar/
[5] – https://lasta.app/es/blog/dolores-de-cabeza-en-ayunas-y-otros-efectos-secundarios/
[6] – https://www.menshealth.com/es/nutricion-dietetica/a61407463/4-mitos-ayuno-intermitente/
[7] – https://www.healthline.com/health/es/ayuno-intermitente
[8] – https://biogena.com/es-es/saber/guia/ayuno-intermitente_bba_82071
[9] – https://www.gq.com.mx/articulo/ayuno-intermitente-16-8-que-es-como-hacerlo-beneficios-riesgos
[10] – https://www.myprotein.es/thezone/nutricion/dieta-52-que-es/
[11] – https://www.cuerpomente.com/salud-natural/terapias-naturales/ayuno-24-horas-consejos-y-beneficios_11063
[12] – https://www.infosalus.com/salud-investigacion/noticia-funciona-ayuno-168-estudio-compara-efectos-otras-dietas-populares-tipos-ayunos-20250620081848.html
[13] – https://www.hola.com/estar-bien/20250204811859/ayuno-intermitente-12-horas/
[14] – https://www.healthline.com/health/es/beneficios-de-ayuno-intermitentes
[15] – https://www.revistadiabetes.org/complicaciones/ayuno-intermitente-aliado-o-riesgo-para-el-control-de-la-diabetes/
[16] – https://www.ospat.com.ar/blog/ayuno-intermitente-que-dice-la-ciencia/
[17] – https://www.apollohospitals.com/es/health-library/is-intermittent-fasting-good-for-weight-loss
[18] – https://cuidateplus.marca.com/alimentacion/nutricion/2024/01/09/ayuno-intermitente-partir-hora-reduce-grasa-ayuda-perder-peso-segun-nuevo-estudio-182667.html
[19] – https://www.alimente.elconfidencial.com/bienestar/2023-01-23/bajar-grasa-visceral-ayuno-intermitente_3560363/
[20] – https://inta.uchile.cl/noticias/206994/longevidad-salud-y-ayuno-intermitente
[21] – https://www.doctoralia.es/blog/autofagia-y-ayuno-intermitente-como-estan-relacionados
[22] – https://www.medicalnewstoday.com/articles/es/mitos-y-hechos-del-ayuno-intermitente
[23] – https://medecs.com.ar/dieta-hipocalorica-con-o-sin-ayuno-intermitente-hay-diferencias/
[24] – https://www.vitonica.com/wellness/se-puede-ganar-masa-muscular-ayuno-intermitente
[25] – https://www.abc.es/salud/enfermedades/ayuno-intermitente-impulsa-memoria-atencion-personas-obesidad-20250704114344-nt.html
[26] – https://www.brainandlife.org/espanol/ayuno-intermitente-y-el-cerebro
[27] – https://www.lasexta.com/bienestar/nutricionista-revela-que-debes-saber-antes-hacer-ayuno-intermitente-adelgazar_2023070764a6c9c13edc3a0001ca112e.html
[28] – https://cosmofit.es/desmitificando-el-ayuno-intermitente-verdades-que-necesitas-saber/
[29] – https://gacetamedica.com/investigacion/el-ayuno-intermitente-puede-ser-tan-eficaz-y-seguro-como-una-dieta-controlada-en-calorias/
[30] – https://www.confuturo.cl/7-efectos-secundarios-del-ayuno-intermitente-que-podrian-significar-que-no-es-una-buena-opcion-para-ti/
[31] – https://www.newmedicaleconomics.es/el-lado-oscuro-del-ayuno-intermitente/
[32] – https://lasta.app/es/blog/el-ayuno-intermitente-afecta-a-la-menstruacion/
[33] – https://www.recuperateya.es/ayuno-intermitente-embarazo-y-lactancia/
[34] – https://be-dona.com/articulos/categoria/embarazo/ayuno-intermitente-si-o-no-durante-el-embarazo/
[35] – https://www.bienestarcolsanitas.com/articulo/el-ayuno-intermitente-no-es-recomendable-para-ninos-y-adolescentes
[36] – https://www.infosalus.com/nutricion/noticia-ayuno-intermitente-aumenta-riesgo-sufrir-trastornos-alimentarios-20201130114254.html
[37] – https://www.glamour.mx/articulos/riesgos-del-ayuno-intermitente-que-pueden-poner-en-peligro-tu-salud
[38] – https://newsnetwork.mayoclinic.org/es/2024/06/03/el-ayuno-intermitente-aumenta-el-riesgo-de-enfermedad-cardiaca/

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